jueves, 10 de mayo de 2007

Sesión de poesía: tres poemas del Indio Naborí

Desde aquellos primeros días de entusiasmo hasta los actuales de Batalla de Ideas y Héroes Prisioneros del Imperio, Jesús Orta Ruiz -el Indio Naborí- ha sido el cantor por excelencia de la Revolución Cubana. Su gran tema no ha sido otro que la epicidad de la Revolución, esa dimensión de maravilla manifiesta una y otra vez en una larga sucesión de trabajos y días. En su "Evocación de Homero", Naborí insta al legendario rapsoda a asombrarse con las hazañas de Playa Girón. Él, el Indio, asumirá justamente esa función homérica al erigirse en cantor de la nueva gesta con sus hechos y héroes. Los títulos de sus libros lo dicen todo: De Hatuey a Fidel (Ediciones de la Delegación del Gobierno Revolucionario en el Capitolio Nacional, 1960), Cartilla y farol. Poemas militantes (Ministerio de Educación 1962), ¿Quieres volver al pasado? (Comisión de Orientación Revolucionaria de la Dirección Nacional del PURSC, 1963), El pulso del tiempo (Ediciones Granma, 1966).

Entre 1960 y 1967, Naborí tuvo a su cargo en el periódico Noticias de hoy la sección «Al son de la historia», en la que comentaba en versos la actualidad política. La campaña de alfabetización, la batalla de Playa Girón, la declaración del carácter socialista de la Revolución, la crisis de Octubre, la fundación del Partido Comunista de Cuba, los CDR, la ANAP, el INDER: todo ello fue cantado por él en poemas sin los cuales quedaría incompleta la historia del kitsch comunista cubano. Con pleno dominio de las formas tradicionales de la poesía popular, Naborí ponía al alcance del gran público aquellos tópicos que poetas más intelectuales como Roberto Fernández Retamar y Fajad Jamís expresaban en un registro diferente: el elogio guevarista del trabajo físico, la concepción de la Revolución como suprema obra de arte, la apología del pueblo redentor de una historia de frustraciones.

Según semejante maniqueísmo, la Revolución conjuga en sí misma lo Bello, lo Verdadero y lo Bueno; fuera de ella, en las tierras del pasado nacional y del extranjero presente capitalista, sólo hay espacio para el Mal, la Falsedad y la Fealdad. Pero, ay, pronto fue evidente que aquella Revolución que prometía la abundancia (ver los delirios lecheros del Comandante en los discursos de la época) traía carestía. Es el turno, pues, de tirar del idealismo patriótico. No habrá carne, pero sobra dignidad...



17 de abril

Felices carboneros de Zapata
que han hallado un tesoro en cada leño,
duermen, y el mar les acaricia el sueño
como una lira de zafiro y plata.

Brigadistas que alumbran como soles
los manglares oscuros de la mente
dormitan cual palomas, suavemente
al pie de sus cartillas y faroles.

Todo está en paz. El corazón espera
el claro amanecer de primavera,
rico en luz, en cantares y en fragancia,

cuando estallan su pólvora homicida
sembradores del hambre y la ignorancia,
enemigos del canto y de la vida.



El arte de las masas

Arte ¿donde tú estabas escondido?
Vivías como ahogado
en pequeños salones exclusivos,
en torres y palacios,
o más bien empolvado en un rincón,
hambriento, tiritando.
La danza, atada por los pies
en la sala del amo.
Cogida por los pelos, con traje de doméstica,
la musa del Teatro.
La Poesía, esquiva, penetrándose,
del horror humano,
o perseguida, huérfana, descalza
por los humildes barrios.
La Pintura moviendo sus pinceles
sólo en murales íntimos, cerrados,
o comiendo, infeliz, en la acuarela
por la falta de un plato.
Los coros, apagados, en silencio,
por los solistas de egoísmos bárbaros.
El pueblo en la prisión de la tristeza,
y en la prisión del oro, siempre el Canto.
Pero un día... ¡se rompen las cadenas!
y tú corres feliz hacia los brazos
de tu padre:
el Trabajo.
La Danza sin grilletes va risueña
por laboriosos escenarios.
La Poesía va fusil al hombro
con pantalones milicianos.
La Pintura se extiende por las fábricas,
por los talleres, por los campos.
Los coros se despiertan
con millones de timbres proletarios.
La musa del Teatro toca obreros
y le saltan actores de las manos.
¡Cómo has crecido, Arte,
cómo te asomas en los sindicatos,
cómo puedes hallar entre poleas
lo que no hallaste entre los nardos!
Yo sé que eres dichoso como nunca
porque desde que diste un hondo abrazo
al pueblo, has descubierto un Gran Artista
de asombroso tamaño.



Nochebuena sin puercos

(Sonetillo)

En noche libre, un congrí
basta para nochebuena.
¡Siempre será mejor cena
que la cena del mambí!

Sin embargo, para mí
habrá más en la alacena.
Menos el puerco. No hay pena:
la patria lo quiere así.

Lo triste no es, compañero,
que falte el manjar porcino:
lo triste es ser un cochino

con el yanqui de porquero,
hozando el fango mezquino
En el corral extranjero.

20 comentarios:

Anónimo dijo...

Al fin salimos de los chinos!
Bruce Lee

Anónimo dijo...

Pero esta vivo El Indio? How old is he then?
Cleveland

Anónimo dijo...

Sin dudas, el Indio era tan malo como Lezama, pero era auténtico y muy querido por la vieja guardia del PSP, y como buen amigo de Anibal terminó, durante la década de los setentas, en el periódico Trabajadores con Jaime Gravalosa, Genaro Cagiao, y otros de la microfracción, todos rescatados por Lazaro Peña. Le decían "el valle de los caídos": pero les vale que fueron fieles a su partido frente al FC.

Anónimo dijo...

¿El indio Naborí no será un seudónimo de Cintio Vitier?

Sosa dijo...

Duanel, ya me asustaba tu silencio.

El Indio siempre ha sido un tema candente, pues escribió tanta y tanta mierda.

Sin embargo, siempre lo he visto como un "repentista" ingenuo, cuya gracia consiste en sus habilidades para hacer malabarismos con las palabras y su rapidez para destruir al contrario.

Ayudaría estar presente en una de sus controversias, en vivo, con un vaso de Coronilla en la mano y un lechón asándose en el fondo del patio.

¿Cuánto hay de literatura en la poesía popular? Es para estar hablando una semana.

No has mencionado su libro "Entre, y perdone usted", que por lo menos es mejor que los de tu lista.

Yo me quedo con el repentista, y con el tipo que a cada rato nos soltaba algo digno. Por supuesto, nunca lo catalogaría como "escritor" o "poeta". Era un juglar en sus mejores momentos. En sus peores, una victrola patriotera, al estilo de Alexis Díaz Pimienta.

En una controversia con Eloy Romero, en 1946, éste le dice al final de una décima:

Tú no eres más que mi sombra
y mi sombra va detrás ...

Y Naborí le responde:

Y tu sombra va detrás...
¿A qué sombra te refieres?
Tú no tienes sombra, tú eres
una sombra nada más.
Siempre una sombra serás,
que nadie siente ni nombra;
y si acaso no te asombra
comprenderlo, que te asombre:
tú eres la sombra de un hombre,
yo soy un hombre sin sombra.

Y este sonetito "No me asusta morir", refleja esa ingenuidad guajira, tan propia de la décima cantada:

No me asusta morir... Sólo lamento/
no tener ojos para ver las cosas/
que se transformarán: zarzas en rosas,/
lobos en hombres, polvo en monumento./

No me asusta morir... Sólo lamento/
ser sordo como el frío de las losas/
cuando vengan las músicas gloriosas,/
cuando una larga risa sea el viento./

Sólo lamento no tener mi tacto/
cuando sea concreto el mundo abstracto/
que en crisoles de sueño se moldea./

No me asusta morir... Sólo lamento/
quedarme quieto cuando todo sea/
la perfecta expresión del movimiento./

Perdona que me haya extendido. Saludos.

Duanel Díaz Infante dijo...

Sí, Bruce, al fin salimos de ellos, que estuve tirando con la0 cara demasiados días con ellos. Deja ver si saco tiempo para terminar varios comentarios que tengo empezados.
El Indio está vivo, creo que hace poco le dedicaron una feria del libro, y está ciego.
Sosa, el Indio sí que tenía gracia, pienso yo, mucha más que muchos que van de poetas por ahí. No conozco ese libro que mencionas. Muy bueno el soneto que citas.

Sosa dijo...

El Indio ya murio.

Ernesto dijo...

Lezama hablaba de eso en "La expresión...", el buen poeta malo, una figura recurrente de la literatura popular hispanoamericana... El Indi Naborí es nuestro Juan lanas del verso popular...

Anónimo dijo...

Duanel: El Indio Naborí murió el 30.12.2005.

Debes saber que a diferencia de los "Intelectuales" que aún están en Cuba jamás se le escuchó decir lo más mínimo en contra del gobierno ni pronunciar la más mínima queja aún en el ámbito familiar. Si quieres llamarlo idealista, era un auténtico idealista. Conoció la acerbidad de la pobreza al perder a su primer hijo Noel por la gastroenteritis, que antes del 1959 hacía estragos sobre todo en los niños del campesinado. Por eso es que para él era luz lo que vino después del 1959 y oscuridad lo de antes. No eran mentidas metáforas sino su creencia firme y fiel en la Revolución.
Si era "kitsch" lo que escribía en "AL Son de la Historia" es como toda definición parte de la interpretación. No sé si tuviste edad para leer la controversia entre Jesús Díaz y el Indio sobre el tema, que si los "intelectuales" (que como sustantivo no existe, sólo como adjetivo) debía "bajar" al nivel del pueblo para que lo entienderan o si debía mantenerse en su cima y quién los querría entender debieran "subir" el nivel.
Sosa: Quién eres tú para erigirte en otorgador de la categoría de "mierda"? ¿Es "mierda" lo que tú escribes porque no me guste?
¿Quién es mejor un creyente (como lo era él en la Revolución) o un renegado de los que saltaban al ritmos de "quién no salte es yanqui" y se arrastraban para que le publicaran algo y ahora son los adalides de la literatura en el exilio. ¿Porque a mí me repela la mariconería barroca de Lezama me da autorización para decir que es "Mierda" lo que escribió Lezama?
Mencionas el Libro "Entre y Perdone Ud.". Duanel debe leerlo y no sé si es la ingenuidad campesina o exquisita lírica. ¿Quién conoce a Sarduy aparte de los maricones? Anda, ve y pregunta. No fue "kitsch" el TENGO de Nicolás Guillén siguiendo vuestra lógica? (la historia se repite pues no dejan a entrar a los cubanos a los centros turísticos donde están los extranjeros).
Le dolía morir por no tener memoria, lo decía mucho antes de escribir esos versos.
Para mí el Indio Naborí es el más auténticode todos los POETAS cubanos del 59 hacia acá.
Postdata: No era maricón, aunque era "intelectual" quizás sea por eso que le cae mal a Sosa.

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Chico yo soy un guajiro bruto pero ¿Es la poesía otra cosa que una demostración de "habilidades para hacer malabarismos con las palabras? Si la poesía no es eso entonces habría que darle de baja, a muchos, del gremio de los poetas, empezando por Góngora (no el boxeador) y terminando por Lezama. Creo que los poetas como cualquier ser humano tienen sus maravillas y sus “mierdas”, como los ingenieros o los médicos, sólo que los médicos a veces las entierran y los poetas a veces las publican. ¿o no es un monumental bodrio el Canto General de Neruda? Que por cierto tiene record en eso de hacer poemas a los dictadores, lo mismo le hacía uno a Batista, que a Fidel o a Stalin?

También pienso que la habilidad que sean capaces de demostrar los poetas deben estar en cierta correspondencia con la habilidad que tengan los lectores con las palabras, sino no tiene sentido el malabarismo. ¿Han visto ustedes a un mago hacer aparecer un conejo invisible de una chistera, precisamente el chiste está en que el conejo sacado se vea y que sea blanco para que contraste con la chistera y cuantas veces un mago saque un conejo blanco de su chistera nos asombraremos y nos maravillaremos con el truco, no importa que siempre el conejo sea blanco y el sombrero sea negro, lo importante es que el espectador pueda percibir la magia de la apariencia del truco sin descubrir el truco. Lo mismo pasa con la poesía, si el poeta tiene demasiadas habilidades con las palabras, tantas que los lectores no ven la magia del truco, el poeta habrá fracasado como poeta, es el caso de Lezama, pero no el del Góngora.

Borges decía que aunque no podamos entender una poesía, si la poesía tiene misterio, el misterio nos fascina y coincidía con Michel de la Montaigne en que la lectura es para disfrutar y un texto demasiado "difícil" de entender no es “disfrutable”. Esto es fisiológico, no hay placer sin esfuerzo, pero no hay placer con demasiado esfuerzo.
Creo que el Indio Naborí no fingía cuando hacia estos versos revolucionarios, los sentía necesarios o necesitaba expresar ese entusiasmo revolucionario. ¿Quién no estuvo entusiasmado con la Revolución el 1 de enero de 1959? Hasta Lezama. Ahora, me llama la atención de que entre la bibliografía de Duanel no haya libros de después del 66. Señores el Indio se murió en el 2005 que pasó entre 1966 y 2005. Creo que el fenómeno es más complejo que una simple pelea entre intelectuales "orgánicos" e "inorgánicos" o entre "puros machotes" y "locas de carroza" que en lo que siempre se convierten estos debates “intelectuales”.

analista dijo...

Infortunato

Gusto da leerte de nuevo por estos predios. SI con respecto al marxismo discrepamos, ahora te doy todo apoyo y razón.

Anónimo dijo...

Bring the chinese back again!
Bruce Lee and Chang Li Po

Sosa dijo...

Este anónimo sí que es un apasionado. Yo simpatizo con el Indio, y por eso escribí mi comentario. Y me gustan algunas de sus cosas. Llegué a conocerlo y hablar con él. El creía en lo que escribía. Y si no hubiesen mediado sus venerables años, le hubiera dicho, en toda confianza: Naborí, ¡mire que Ud. escribió mierda!
Lo puedo decir, porque es mi opinión. Yo también escribo bastante mierda, y no me cuesta nada reconocerlo.

Infortunato:

La gracia de un repentista es el malabarismo y la rapidez. A eso es a lo que me refiero. Un improvisador, como Naborí, al que le ponían pies forzados, tenía que acomodar las palabras de una manera determinada, para defenderse. Claro que en un poeta hay malabarismo verbal, pero yo estoy hablando de "repentismo". Si tú quieres anotarte un punto a costa mía, hazlo y no me metas esa teoría elemental.

Anónimo dijo...

The chinese, please!
Flora Fong

Anónimo dijo...

Y si siguen criticando al Indio, tendremos que estar de acuerdo con FC cuando decía (siempre en privado) que en Cuba no había poetas... pero siempre recuerdo con cariño aquella barroca Oda al Ché... ¿quién la habrá escrito?

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Querido Sosa, esto no es para anotarse puntos. Sólo que este diablejo de Duanel pone un asunto y algunos opinamos o debatimos sobre el tema y en ocasiones hasta nos alejamos del tema. Creo que tu primer comentario daba pie para tomar posiciones, como ha ocurrido, pero no te sientas acosado, no es el propósito. A mí no me va la vida en ello ¿y a tí? ¿Por qué participo? Para evitar el mal de Alzheimer. Dicen que el uso del cerebro es muy beneficioso en la prevención de la enfermedad. Para nada me extraña que el Alzheimer se esté convirtiendo en una epidemia. Al parecer hay muchos cerebros con poco uso por ahí. No lo tomes como una indirecta, es sólo un chiste. He visitado tu Finca y si bien a lo mejor no llegas al Nobel, al menos no morirás de Alzheimer. Lástima que te hayas cabreado y no hayas seguido con la cuestión, que enunciaste cuando hablas de repentista "ingenuo" (poniendo las comillas donde van) y que nunca lo catalogarías como escritor o poeta. Sí, efectivamente, hay mucha tela por donde cortar, pero creo que el Indio, saldrá no muy mal vestido cuando se barran los retazos.

Cuando fui a Cuba en Diciembre un viejo medio borracho en la bodega de mi casa quiso dárselas de repentista conmigo e improvisó una décima, no sólo falta de contenido sino además falta de rima. Es decir se puede ser repentista, hacer rápidos malabares con las palabras y hacer una "mierda". El malabarismo en el sentido de rapidez no es siquiera condición necesaria al poeta. ¿Te imaginas a Vallejo en Palmas y Cañas? Si el Indio era poeta y escritor no es porque fuera un repentista, sino porque dejó una obra escrita y una obra con bastantes aciertos, desde mi punto de vista, aunque los ejemplos que ponga el Duanel no sean los más felices.

Por otra parte se puede ser repentista y escritor como Alexis Díaz Pimienta y tener la infeliz idea de hacer un quijote en décima, de la misma manera en que en la edad media se escribía un tratado de medicina en endecasílabos; pero de todo hay en la viña del señor. Aquí les recomiendo The Problem of Style by John Middleton Murry.

Por cierto me encanta la expresión ¡mire que Ud. escribió mierda! El 95% de la población mundial, eso es la friolera de 6000 millones de personas, diría eso mismo de nosotros. Oigan, mira que ustedes escriben mierda y, democráticamente hablando, tendrían razón. Para el tema les recomiendo "Una defensa de las novelitas de a penique" de Chesterton:

y termino con un poema de Quevedo, porque, dicen, que el idioma que hablamos hoy es el de Quevedo y no el de Cervantes.


CONTRA D. LUIS DE GONGORA Y SU POESIA

Este cíclope, no siciliano,
del microcosmo sí, orbe postrero;
esta antípoda faz, cuyo hemisferio
zona divide en término italiano;

este círculo vivo en todo plano;
este que, siendo solamente cero,
le multiplica y parte por entero
todo buen abaquista veneciano;

el minoculo sí, más ciego vulto;
el resquicio barbado de melenas;
esta cima del vicio y del insulto;

éste, en quien hoy los pedos son sirenas,
éste es el culo, en Góngora y en culto,
que un bujarrón le conociera apenas

Sosa dijo...

Mis tíos, si yo les insinuara que existen poetas mejores que el Indio Naborí y Angelito Valiente, me mandarían al carajo.

Anónimo dijo...

Uno de los comentarios me recordó la polémica entre Jesús Díaz y Jesús Orta Ruiz (creo que ése era el nombre del Indio Naborí). La seguí siendo un chama, pero creo recordar que Díaz le reprochaba al Indio que no tenía calidad para ser verdaderamente el 'poeta de la revolución'. El Indio se defendió diciendo que él nunca había pretendido ser un gran poeta, que sólo era un cantor popular. etc. En eso tiene razón. No se puede juzgar la poesía popular igual que la culta. En el caso de Naborí, lo que a mí siempre me molestó fue su guataquería sin límites. Cuando hay la intención de adular, aunque seas sincero en la adulación, el resultado es desastroso. Muchas de sus cosas ni siquiera se salvan por lo de la ingenuidad del versificador popular. Cuando se es partidista y sectario, se acabó la ingenuidad. Y se acaba la poesía --casi siempre.

Sería bueno que Duany o Sosa, ambos brillantes y acuciosos, desempolvaran y comentaran esa vieja polémica entre los dos Jesús polemizando a ver quién encarna mejor la estética revolucionaria. Felicidades a Duany por su excelente y polémico blog. Agapito Prieto

Duanel Díaz Infante dijo...

Gracias, Agapito. Yo tengo esa polémica entre Jesús Díaz y el Indio. La voy a buscar y se la enviaré a Connie para que la cuelgue en el archivo.

Anónimo dijo...

Gracias, Duanny, por aceptar la sugerencia. El archivo de Connie está bárbaro. Muy buen trabajo, excelente incluso. Por cierto que vi varias cosas allí enviadas por ti (perdona la rima a lo Naborí). Increíble, me han hecho revivir (pero en plan carcajada, visto a la distancia) aquellos años angustiosos, muy esp. en Letras, donde pasé todo el fatídico quinquenio. Gracias también por no cerrar tu blog con condado y ponérsela difícil a este ocambo tecnofóbico, Agapito