jueves, 7 de junio de 2007

Luces del "período especial"

Ostentosamente vestida, la mujer recién llegada de Miami lleva un cartón de huevos en la mano; cuando su antigua vecina abre la puerta destartalada se lo entrega con esta sola pregunta: “¿A que ahora te hacen falta?”. En esa venganza dulcísima con que la “escoria” devuelve la humillación a las hordas “revolucionarias” de 1980 está simbolizado el triunfo de la iniciativa privada sobre la retórica comunista. El regreso triunfal de aquellos que comprometieron su libertad e integridad física en la inversión más arriesgada define, tanto como la proliferación de la prostitución y del mercado negro, la profunda crisis de valores que se extiende por la sociedad cubana al calor de la legalización del dólar y de las carencias de la vida cotidiana.

De “traidores” a “traedólares” los del Mariel, y de símbolos abstractos del Leviatán capitalista a medios de acceso a los bienes más elementales los billetes verdes: este cambio de signo implica la quiebra del régimen de dogma ideológico y movilización masiva de las décadas anteriores. Con sólo tener un pariente que mande unos cuantos dólares puede uno dejar de trabajar, y si no lo tiene también puede convenirle dejar el trabajo para hacerlo por “cuenta propia”. Ya no se hace la guardia del comité ni se va a trabajos voluntarios, porque el televisor en colores no lo da el estado por los méritos revolucionarios, sino que se compra en la shopping con el dinero que lucha uno mismo. El antiguo clientelismo desaparece junto con la libreta de los juguetes y los mercaditos donde se vendían alimentos por la libre.

La Habana se llena de antenas parabólicas mientras las reuniones del CDR son cada vez menos concurridas y en muchas casas los retratos de Fidel y el Che, colgados en los sitios ocupados antiguamente por los cuadros del Sagrado Corazón o de flamencos en un paisaje bucólico, son sustituidos por modernos tapices de colores que simbolizan el status de los nuevos ricos. Cambio este muy positivo de una forma de kitsch por otra, pues del predominio de los símbolos del poder absoluto al de los símbolos de poder adquisitivo hay un paso de gigante en el sentido de la democracia.

El “período especial” no es, entonces, sólo el hambre y los apagones, sino también la ganancia de independencia individual en que necesariamente redundan los pequeños espacios de libertad económica que el estado, incapaz de asegurar las necesidades básicas de la gente, tiene que permitir a su pesar. El hambre ha sido, de alguna manera, el precio a pagar por esas cuotas más o menos indeterminadas de libertad, misérrimas a los ojos de quien siempre ha vivido en democracia pero preciosas para los que han soportado décadas de dictadura comunista.

No es extraño, sin embargo, que muchos añoren, como si de una Edad de Oro se tratase, aquellos años ochenta en que podía uno solo tomarse dos litros de leche y comerse toda una flauta de pan. Se trata de una nostalgia similar a esa “ostalgie” que cunde actualmente en zonas de Europa del Este marcadas por la depresión económica y las miserias del neoliberalismo. Lo curioso del caso cubano es que, de hecho, el antiguo régimen aun no ha finalizado: el “período especial” es una especie de interregno donde comienza a manifestarse, ciertamente, la herencia nefasta de cuatro décadas de comunismo: falta de compromiso cívico de la juventud, chusmería generalizada, crecimiento de la delincuencia...

Comprender estos fenómenos como la simple consecuencia de las medidas capitalistas sería, empero, tan ingenuo como pretender que la lamentable situación de Rumanía refleja los males del capitalismo más que el legado del nacionalcomunismo. Considerarlos al margen de su necesidad –esto es, de que manifiestan el necesario fin de un régimen donde la moral comunista no se disociaba de la represión policíaca– sería equivalente a lamentar, como los periodistas de Juventud Rebelde, las desigualdades que el dólar introduce en la sociedad socialista, escamoteando la existencia en ella de la “nueva clase” de que hablaba Djilas.

Con la subversión, por obra del dinero y de la iniciativa privada, de la estructura estamentaria de aquella sociedad pretendidamente igualitaria, ha comenzado de algún modo la “revolución antitotalitaria” en nuestro país. No, desde luego, en el nivel político, pero sí en el orden de la vida cotidiana, donde la emancipación de la ideología ha quedado simbolizada en el acto, nada infrecuente a comienzos de la década de 1990, de tirar a la basura las obras completas de Marx y Engels o usarlas como papel higiénico o material para cucuruchos de maní. El sentido revolucionario de la necesidad, que trastoca la función de las cosas y resquebraja el mundo estable y reglamentado de la década anterior, se aprecia asimismo en otras estampas clásicas del período especial como aquella de las ventanas y las puertas de las casas arrancadas para hacer balsas.

Más allá de lo pintoresco, he aquí una transformación de tal magnitud que sólo resulta comparable a la que se produjo en Cuba en los años sesenta. Pero entonces todo fue espectacular y simbólico, como es de rigor en un proceso movido por la ilusión revolucionaria. Ahora, en cambio, el hambre determina todo en sentido contrario a la retórica y la ideología. Si en los sesenta el sueño de la absoluta libertad condujo a la dictadura, ahora la necesidad nos devuelve algo de aquella libertad perdida. Si la revolución de entonces culminó en oscurantismo, esta del “período especial” viene a ser, a pesar de los apagones, una saludable Ilustración.

58 comentarios:

el censor dijo...

“Una saludable Ilustración”, ¿qué bobería es esta? En todo caso la caja de huevos debe ser leída como el triunfo de la insalubre e irremediable chusmería: cincuenta años de vulgaridades no pasan en vano.

Duanel Díaz Infante dijo...

Je, ja, ya te registraste en Google. Muy bien, muy bien. La entrega de la caja de juegos no es ninguna chusmería, sino una buena réplica a la mezcla de violencia y chusmería implementada por el estado en 1980.
Y ya leí lo de Isis. Las semejanzas son muchas, como ella bien señala, pero cuando insistes en que, a semejanza de con el nacionalsocialismo, "estaba todo sobre la mesa desde el principio", vuelves a escamotear importantes diferencias.

analista dijo...

Acabo de llegar de Cuba y regresé horrorizado. Salí con una gran interrogante: ¿dónde va a estar el material humano para realizar cambios? Delincuentes que le roban al Estado haciéndose ricos, pues sin pagar nada hacen ingresos con mercancía robada, chusmería hasta los tuétanos, manadas de Marielitos y Balseros de la peor calaña que por tener algunos dólares se las dan de ricos, vestidos de forma irrosoria tratando de copiar un canon que nunca será el suyo. Restaurantes llenos(!) de la peor chusma, pues son los que hacen negocios con la escasez. Para colmo, Papito el mulato delincuente de la cuadra, que había estado varias veces preso por robo y violencia y se fue en una balsa, era acogido como un Conquistador, aunque en su caso sé que está pasando las de Caín y el pasaje solo se lo pudo pagar por venir de "mula".
Es deprimente el estado de Cuba. Los pocos que quedan con algún nivel sólo están pensando en cómo poder irse. A mi entender el cambio no les interesa ni a los de la nomenclatura, ni a los delincuentes, ni a los negociantes. En una sociedad en la que tendrían que trabajar legalmente para adquirir bienes no tendrían cabida. Es decir, que son cada vez menos.

Anónimo dijo...

se me escapó el registro... pero no te preocupes que no voy a bombardear a nadie...

Kubalgie dijo...

Mi querido Duanel! Esta vez sí que se te fue la Musa con eso de "saludable ilustración"!
Mis argumentos son los mismos de los demás visitantes.
El hambre, querido amigo, es grave, pero se acabará en cuanto haya un cambio. O según los que viajan a la isla ya se ha aplacado un poco.
En cambio, la mediocridad, la falta de valores de todo tipo, la vulgaridad, en fin "El hombre nuevo cubano" son legados del gobierno de Fidel Castro y se agudizaron en ese periodo especial del que tu hablas.

Duanel Díaz Infante dijo...

Kubi, y los otros, no me saquen de contexto una frase, please. Yo estoy lejos de ser un apologista de la chusmería y la vulgaridad, pero lo que digo es que esa "falta de valores" es preferible a los valores socialistas de antes de 1989, que venían "convoyados" (para usar la jerga de la época) con cositas tan graciosas como las guardias del comité y las movilizaciones de todo tipo. Aunque lamentable, esa vulgaridad del período especial refleja una ganancia de libertad con respecto al "orden" anterior. Mejor el Tosco que Silvio Rodríguez...

Jorge Luis Arzola dijo...

Ummm, mejor que Silvio Rodríguez cualquiera, ese farsante...

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Duanel, esta vez, estás rotundamente equivocado. Mil veces mejor Silvio que el Tosco partido por al mitad. Un millón de veces mejor “Ojalá” que “Échale Limón.” Un millón de veces mejor “Óleo de una mujer con sombrero” que “Lucha tu Yuca”. Estás con la misma manía castrista de clasificar y excluir a los artistas en función de sus posiciones políticas, por consideraciones “extraartísticas” como dirían ustedes los “intelectuales”. La misma manía que condujo al Pavonato, al Quinquenio Gris, al ostracismo de Piñera o Lezama, al exilio de CAIN, Arenas, y tantos otros. Sin mencionarte que el tosco también da conciertos organizados por el Partido y la Juventud para celebrar la Revolución y sus triunfos, mientras se ve envuelto en escándalos como el de pagar porque las muchachas se desnuden en las discotecas o sobornar a los funcionarios del revolucionario ICRT para que lo programen en la Radio. Ese analfabeto desvergonzado es el que tú comparas con Silvio Rodríguez.
Aunque el período especial trajo ventajas no son precisamente el incremento de la chabacanería, los malos modales y la mala cultura. Sino que el pueblo de Cuba dejó de ver al Estado como el benefactor que le daba la canasta básica en forma de racionamiento, mientras re-descubría otras formas de existencia y de producción diferentes al monopolio estatal y que había otra calidad de vida en lo material superior a lo que había conocido. La revolución post-soviética en Cuba vino a través de las tiendas del CIMEX, el que ha destruido las bases del Castrismo en Cuba se apellida Bencomo. Cuantas generaciones no habían conocido más que le jabón Nacar y la pasta dental Perla y ahora se enfrentaban a todo un mercado de productos diversos de una calidad muy superior a la que nunca hubieran visto en la libreta de abastecimiento. El jabón Lux y la champú Loreal. De la antigua “Gravi” de Jovellanos a Suchel. Las dos Cubas, la del pasado y la del Futuro están representadas por la Bodega y el kiosco del CIMEX. Especialmente a partir del 94 con el uso del dólar y los mercados agropecuarios se produjo una revolución en la mente de la gente, que si hubiera sido conducida con prudencia se hubiera producido un despertar económico, pero como no fue así, el fenómeno que produjo es lo que describe el analista. Un desastre económico y social, un clima de desesperanza aún mayor que el que existía en el 93 y una única salida, literalmente, irse del país y mientras tanto ver como se roba, como se estafa, como se hace algo ilegal para ir sobreviviendo. Muy bueno el comentario de Analista. Añádesele a esto los maestros “emergentes”, los trabajadores sociales vendiendo gasolina y las infinitas mesas redondas y tendrán una pintura más o menos realista de los que está pasando en Cuba en estos momentos.

medea dijo...

aun estamos contaminados de aquello de " convertir el reves en victoria", pero Duanel me parece muy interesante tu enfoque... es muy rewarded como se diria por aca... en cuanto a la chusmeria, hija bastarda del choteo criollo, por ahi tambien tendremos que pasar...

el censor dijo...

Qué duda cabe, sólo con el silencio impuesto por la maquinaria estatal pudo imponer el comisario Rodríguez sus proclamas y los que crecieron con ellas la reciben como música. Y es curioso que esos que crecieron con ellas sienten nostalgia de los muñequitos rusos, de la escuela Lenin y de los helados de Copelia. ¿Una cultura de la chusmería? Cito y es tu turno de disparar: “Entre un funcionario del gobierno que calla lo que opina por no buscarse problemas o un líder del exilio que levanta en Miami las banderas del revanchismo, y un economista recién exiliado que decide hacer declaraciones o un trovador que se atreve a seguir cantando su lealtad al proceso revolucionario, yo simpatizo con los dos últimos. Los primeros (el funcionario y el revanchista) me resultan figuras en un museo de cera. El economista y el músico, entretanto, representan posiciones respetables, al menos para mí”.

Sosa dijo...

Sí por el Tosco, un verdadero genio musical.
En un programa de la TV cubana, en vivo, hizo creer a todo el mundo que estaba tocando algo de Mozart, cuando realmente improvisaba sobre una secuencia azarosa de su pianista. Lo hizo para restregarle en cara a Verónica Lynn sus "gustos clásicos". "Lo mío es Mozart", había dicho en un segmento anterior del programa, una puya directa al negrón, que amenizaba el programa. El Tosco anunció: "Bueno, ahora quiero complacer a la señora Verónica Lynn con esto de Mozart...tal y mas cual movimiento de tal sinfonía..." Y le metió una improvisación! Y la vieja aplaudiendo, creyendo que escuchaba Mozart!
Esa desfachatez, Liborio, es mejor que la retórica silviana de "si capturo al culpable de tanto desastre lo va a lamentar" y "vengan todos los buenos a comer de este pastel gigaaanteee". Ya lo de Silvio es puro guarapo reaccionario. Escribió algunas canciones felices. Y vive de su imagen ahora. Guarapo!

Sosa dijo...

Y échale limón!

Jorge Luis Arzola dijo...

Desde luego, Sosa. Aquí te pongo una de las famosas letricas del comisario Silvio Rodríguez:

Del amor estamos hablando,
por amor estamos haciendo,
por amor se está hasta matando
para por amor seguir trabajando.
Que nadie interrumpa el rito;
queremos amar en paz
para decir en un grito:
¡Cuba va! ¡Cuba va!

Matar por amor!!!

Sosa dijo...

Esa estrofa fue escrita por Pablo Milanés. La canción fue escrita a tres manos. La estrofa intermedia fue de Noel Nicola. La de Silvio es la que dice:

"Puede que algún machete
se enrede an la maleza,
puede que algunas noches
las estrellas no quieran salir..."

Pero bueno, puedes usar este otro ejemplo:

"te doy una canción
con mis dos manos,
con las mismas de matar...".

Pendejo, que nunca se hubiera atrevido a matar ni una jutía.

Sosa dijo...

Bueno, Arzola, yo escribí una vez un ensayo sobre las letras de Silvio. Ichikawa ha escrito algo sobre el tema también. Yo creo que es un letrista fatal. Valga decir que tiene unas cuantas canciones muy bien balanceadas en cuanto a letra y música. Eso lo sabe todo el mundo. El tipo, saber escribir canciones, sabe. Pero su bipolaridad es evidente: en otras mete una muela retorical que le zumba el mango.
Fíjate en esta línea de "Testamento":
"solo de sal que el delectador también alude"... (sin comentarios).

Duanel Díaz Infante dijo...

Liborio, eres tú, y no yo (el "intelectual") quien habla de lo artístico y lo extraartísitco. A mí jamás me verás escribiendo esas palabritas, como nunca escribo "sintagma", "cronotopo" ni "sincronía", a menos que sean pertinentes. Además, no ha sido ninguna manía clasificatoria lo que ha conducido al pavonato, sino el monopolio de la violencia que es el estado castrista. Uno puede clasificar, criticar, insultar incluso; el pavonato es otra cosa: reprimir, condenar al ostracismo, "matar" en vida, mandar a la gente a trabajar a una fábrica, prohibir la publicación de libros. Al perder de vista esa importante diferencia, eres tú quien favoreces al castrismo. No creo, por otro lado, que nada de lo que dices de El Tosco (que no es ningún analfabeto, como señala Sosa) sea comparable a la abyección de Silvio Rodríguez.
Liborio, lee bien antes de criticar: nunca he dicho que la chabacanería sea de las ganancias del período especial, lo que yo señalo como tales es justamente lo que dices tú: que la gente comienza a independizarse del estado y la fuerza de lo material (que como buen marxista y quizás brechtiano espero no desestimes) se impone sobre la retórica de la ideología.

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Hoy no puedo, mañana quizás. Solo hago una pregunta o dos.
1 ¿No estuvo Silvio entre los parametrados?

2 Me parece percibir un ensañamiento con Silvio, inusual si se tiene en cuenta que por ejemplo Pablo Milanés hizo mucho más panfletos que Silvio. ¿Por qué diferente el tratamiento?

No es que no critique a Silvio. Lo puedes leer en Liboriolandia. Pero de ahí a confundir a uno de los músicos más emblemáticos de la nueva canción latinoamericana con un letrista fatal como dice Sosa es ridículo. Y Silvio no es bueno porque lo diga yo, sino porque lo han dicho muchos músicos cubanos, latinoamericanos, españoles etc.
Y del Tosco ni hablar... usted puede ser el mejor flutista del mundo y tener un mojón en el cerebro... sino den una vueltita por Africa para que vean que de cualquier aldea sale un músico genialmente analfabeto.

Nos vemos

luisc dijo...

Un entrañable amigo de Punta Brava (ahora angelino-californiano) me contaba, en ocasión de una ponencia que presentó en una reunión de LACS en la Florida hace unos años, la tesis de que si bien el castrismo representó una corrupción demoledora del orden democrático, recontra demostrado en el desmantelamiento del orden institucional republicano en sus primeros días, luego éste se volvió contra si mismo décadas después. Para ilustrarlo usaba el modelo de vigilancia y control ciudadanos que representa(ba)n los CDR.
En los primeros años, el CDR fue el instrumento pilar de la represión callejera, barrial... sin embargo, con los años se convirtió en un refugio de cuantos "personajes" pululaban en las mismas cuadras... Los "bisneros" preferían controlar a ser ellos controlados. Además, muchos de los CDR se convirtieron en verdaderos centros de información cruzada, y por ésa razón, antes de las redadas, ya todos los posibles objetivos estaban prevenidos. Eso, con la complicidad directa de los miembros de la policia que opera en los barrios, los jefe de sector, etc. Además, para el resto de los vecinos, entre elegir a un "tornillón" comunistoide, es preferible que el cargo lo tenga el "socio" que vende champú, aceite, carne de res y tiene un banco de películas; hasta conozco a un actor humorístico, con el que he gusaneado toda mi vida, que era presidente del CDR en mi barrio, a principios del nuevo milenio.
Esto, sin dudas, coincide con la tesis de Duanel, pues, de la rigidez de los años duros, se pasó a un estado de caos e indiferencia que dió espacios individuales....

Con respecto a Silvio, por favor, de los comisarios no hay que decir más... El Tosco, por muy vulgar que sea, es un músico excelente. Su sobrenombre, según confesó una vez, se lo pusieron en las escuelas de arte, donde, a diferencia de la mayoría, que estaban en "la talla" de la poesía y la filosofía, él se dedicaba a cazar lagartijas y jugar a la pelota, o sea, en aquel contexto era "un tosco", un tipo fuera de lugar. Así que no hay incoherencia entre lo que es y lo que representa. Y no creo que pueda/quiera luchar contra su cuna. Pero, además, es solo un músico.
(Yo pasé un año entero de mi vida en la escuela de superación profesional "Félix Varela", después que dolarizaron la "Ignacio Cervantes" del vedado, y compartí con alumnos de percusión, en su inmensa mayoría "aseres" habaneros. De ésa experiencia concluí que "no hay nada más parecido a un músico que un deportista". Y fue uno de mis mejores años de mi vida en la Habana).

Otro dato: cuando Silvio y Pablo comenzaron sus aventuras empresariales (Abdala y Ojalá, del primero, y PM Records, del segundo) hubo una explosión de iniciativas pseudo legales en el ámbito de las grabaciones musicales. Silvio, además de comisario, es un empresario, para más humillación de la ciudadanía y de los potenciales empresarios que creemos en la libre empresa y la democracia. Creo que no hay nada que añadir. Pero, más allá de mi enojo y frustración, proliferaron muchos estudios privados, fuera del control estatal (al menos en cuanto al tema fiscal) que les permitieron a muchos músicos acceder al difícil mundo de los estudios de grabaciones y a músicos a fuentes alternativas de ingreso. (Se decía de Kiki Corona que tenía uno de los mejores estudios; otro tanto del de Pedro Luis Ferrer, y así, montones en toda La Habana). Y en este tema hablo con muchisima propiedad. Es, por lo tanto, otro argumento contundente a favor de la tesis de Duanel. En conclusión, creo que si algo positivo trajo el "Silvismo", fue la explosión de muchos empresarios.
Por cierto, los estudios de El Tosco se llaman (o llamaban cuando salí de la Habana) "Eleguá".
Saludos.

Duanel Díaz Infante dijo...

Liborio, Silvio nunca estuvo entre los parametrados. Creo que tuvo algún que otro problema al principio, pero luego, en los setenta, fue ya artista oficial. Pablo, a pesar de su "será mejor hundirnos en el mar / que antes traicionar / la gloria que se ha vivido", ha sido menos abyecto, sobre todo en los últimos años. Silvio es un buen letrista, desde luego, pero es emblema de un kitsch que resulta indisociable del castrismo. El Tosco, que no tiene un mojón en la cabeza, está menos ligado al "mal radical", para decirlo con las palabras de Broch, y por ello es preferible. Como músicos, los dos son buenos, pero en todo caso, no es el nivel intelectual lo más importante en un músico. Y el de Silvio es un nivel medio, típicamente "midcult".
Gracias, LuisC, por tus comentarios.

Anónimo dijo...

Duanel, crítico de música: "Silvio es un buen letrista" y "Como músicos, los dos son buenos". No seas sordo: lo que hace Silvio, como lo que hacía Alea, sólo puede ser valorado, o evaluado, desde la revolución, y no desde la estética. Lo que hace Silvio no es ni bueno ni malo como arte; es simplemente arte revolucionario. No se trata de reducir lo que hace como arte popular, pues no es arte y considerar a Silvio un músico es tan absurdo como considerar al Che un literato, como hizo Desnoes. No se trata tampoco de considerar lo que hace como propaganda, que es un error, pues de propaganda está llena la historia del arte y bien puede ser valorada desde la estética. Se trata de que su valor sólo puede ser medido a partir del valor que pueda tener la revolución. Lo que hace Silvio es una expresión de la revolución, como lo es el himno del 26, la marcha invasora o los noticieros de Santiago Alvarez. Creo que es suficiente por hoy.

Infortunato Liborio del Campo dijo...

"Las Damas de la orquesta de salsa son una estrategia gubernamental." Frank Delgado

Duanel, cuando quieres tener mala memoria la tienes. Sabes bien que Silvio fue expulsado del ICR y literalmente "de todo lo que tuviera que ver con la Revolución", porque tú igual que yo habrás leído la entrevista de la Jiribilla y sabes perfectamente que gracias a la protección de Haydee Santamaría y luego de Guevara fue que Silvio y otros músicos legendarios como Pablo, Noel, Vicente Feliú, etc formaron el MNT y el GES del ICAICC. A ti te gustan las calificaciones esa bonitas y culturosas, si te hacen feliz yo no te lo critico, pero no son más que eso clasificaciones cómodas. El Tosco representa la vulgaridad y no estoy haciendo una distinción entre música popular y culta ni mucho menos. Excelente música popular la de David Álvarez, David Torrens, Van Van por lo menos hasta los 80, Adalberto Álvarez (su mejor época con Son 14) la Original de Manzanillo, Orishas, Habana Abierta o la Aragón. Fíjate que amplio “diapasón” (ya que hablamos de música). El tosco es la chabacanería, la vulgaridad en persona. Que tiene talento y oficio musical eso nadie lo discute, creo su máximo logro ha sido dirigir la Orquesta del ICRT en el Guzmán. El hecho de que se puede ser un gran músico y un perfecto ignorante se puede ejemplificar con la vida de Mozart y Bethoven que fueron genios musicales desde la niñez.


Yo te pregunto: Si el ICRT es el organismo de propaganda del régimen dirigido desde el partido, la expresión más fiel de la política del "dentro todo, fuera nada" ¿Porqué Silvio fue expulsado y El Tosco es recibido siempre con los brazos abiertos?

Otras pregunta doctor: ¿Cuantas protestas ha protagonizado El Tosco? ¿Cuantas declaraciones en contra del gobierno? ¿Cuantas canciones del Tosco han sido prohibidas en la radio y la televisión como todavía hay algunas canciones de Silvio? Vamos a hacer un conteo de las horas que el ICRT ha transmitido al Tosco y cuantas a Silvio.

Entonces ¿Por qué El Tosco puede exhibir su vulgaridad impunemente por los medios masivos de comunicación y salir ileso y Silvio tiene que renegar de lo que piensa y de lo que siente para ser vindicado como músico?

No veo porqué tiene que haber un doble rasero para medir a los artistas.

Yo pienso que el mal de Silvio es un mal generacional, toda esa generación que yo llamo la generación frustrada y no me refiero a artistas y escritores solamente sino a nivel general de la población. Que en el arte está bien representado por lo que ha llamada la generación de los 50 pero que realmente creo que es la generación que nació en la posguerra. Esa generación que es la que debía estar gobernando Cuba en estos momentos y que ahora está siendo rebasada por la generación de los 60, sin haber visto realizados sus sueños dorados. Es una generación que se forjó un ideal que los mantiene encadenados y no les permite avanzar, tienen un tope auto impuesto. Se estacionaron en la década de los 60 y ahí están con sus melenas ridículas y sus posiciones ambiguas. Les duele sacar determinadas conclusiones, ser definitivamente consecuentes con sus propias ideas. A principios de los 90 Silvio declaró en una entrevista que él no iba a ser un cantor de la derrota lo cual es un reconocimiento implícito de esa derrota. Es una generación frustrada e infructuosa que en lo político tiene su máximo exponente en la grisura de Carlos Lage Dávila. Son gente aferrados a la nada a una cosa que hace tiempo no existe más que en su delirio. Mi generación, (la de Carlos Varela, la de Frank Delgado), no participó del Idilio inicial y es por eso que evolucionamos diferente.

Como siempre digo el período especial fue entre 1961 y 1991 cuando los rusos subvencionaron nuestra economía y las locuras del Castro el Magno, luego del 91 sucedió lo que debiera haber pasado en los 60 y que no sucedió debido a la ayuda soviética. También pienso que si esto resultó estimulante durante unos años, ahora hay retroceso bestial.

Duanel Díaz Infante dijo...

No, no es cierto Censor, tanto lo que hace Silvio como lo que hace Gutierrez Alea pueden y deben servalorados también desde la estética. (Por cierto sobre Memorias tengo medio empezado un comentario, así que vete frotando las manos, je, je). El arte revolucionario también es arte, y no tiene por qué ser siempre malo: ahí tienes a Brecht, para mí uno de los grandes artistas del siglo. La analogía entre Silvio y el Che es falaz: Silvio es un artista "profesional", cuyo arte está ciertamente inseparable de la revolución; el Che es un escritor "amateur" y un revolucionario profesional.

Anónimo dijo...

No te escabullas entre las relativas patas del mulo y, sobre todo, no me lleves a las circularidades de las definiciones del arte. Negociemos al centro: el Quijote es arte, el Directorio Telefónico no lo es. Si consideras arte lo que hace Rodríguez tienes que considerar como arte las marchas militares y los himnos nacionales (dejemos a Alea para el futuro, con sus films a la manera de noticieros cinematográficos, para no enterrarte con los televisivos, y tu malformación de Brecht, como “uno de los grandes artistas del siglo”). Voy rápido y llena los espacios de argumentación: el “arte revolucionario” es arte sólo cuando su función entra en conflicto y es superada por su retórica, recuérdalo. En las representaciones jacobina/neoclásicas de David y en los carteles bolchevique/formalistas de El Lissitsky las estructuras entran en crisis, lo cual les permite su entrada en el marco del arte. No sucede lo mismo con el mural de Orlando Suárez, en la Terminal de Ómnibus Interprovinciales de La Habana, ni con los carteles del DOR de Manuel Bravo. El “arte revolucionario” que ha producido Rodríguez compagina perfectamente su función y su retórica y no es, como resultado, ni bueno ni malo desde una posición estética, que, simplemente, no tiene. Su “trova” sólo puede ser buena o mala de acuerdo a su función revolucionaria, y tal como la “marcha invasora” o el “himno del 26”, ha sido muy efectiva. Una lección de retórica muy rápida: una analogía no es nunca falaz pues es, en esencia, irrefutable; es un buen medio de extensión de las nociones y un excelente instrumento de explicación, aunque es insuficiente como medio de prueba, lo cual es algo que debes recordarle a Rojita que no puede vivir sin ellas, pues, ya que reconoces mi estilo, sabes que sólo recurro a ellas como medio de ejemplo. Y estoy ofendido pues antes te serví al Lichi y saltaste la presa.

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Algunos Himnos de Silvio

Letra de La cancion de la trova


Aunque las cosas cambien de color,
no importa pase el tiempo,
las cosas suelen transformarse
siempre al caminar.
Pero tras la guitarra siempre habrá una voz
más vista o más perdida por la incomprensión
de ser u…………no que siente, como en otro tiempo
fue también

Hay también corazones
que hoy se sienten dete nidos.
Aunque sean otros tiempos hoy,
y mañana será también:
se sigue conversando con el mar.

Aunque las cosas cambien de color,
no importa pase el tiempo,
no importa la palabra
que se diga para amar,
pues siempre que se cante con el corazón
habrá un sentido atento para la emoción de ver
que la guitarra es la guitarra
sin envejecer.
Que la gui……..tarra es la guitarra
sin envejecer.

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Letra de Quien Fuera


Estoy buscando una palabra,
En el umbral de tu misterio,
Quien fuera Ali Bab,
Quien fuera el mítico Simbad,
Quien fuera un poderoso sortilegio,
Quien fuera encantador.

Estoy buscando una escafandra,
Al pie del mar de los delirios,
Quien fuera Jacques Cousteau,
Quien fuera Nemo el capitán,
Quien fuera el batiscafo de tu abismo,
Quien fuera explorador.

Corazón, corazón oscuro,
Corazón, corazón con muros,
Corazón, que se esconde,
Corazón, que esta donde,
Corazón, corazón en fuga,
Herido de dudas y amor.

Estoy buscando melodía,
Para tener como llamarte,
Quien fuera ruiseñor,
Quien fuera Lennon y Mcartney,
Sindo Garay, Violeta, Chico Buarque,
Quien fuera tu trovador.

Corazón, corazón oscuro,
Corazón, corazón con muros,
Corazón, que se esconde,
Corazón, que esta donde,
Corazón, corazón en fuga,
Herido de dudas y amor.

Infortunato Liborio del Campo dijo...

OH MELANCOLÍA


Hoy viene a mi la damisela soledad
con Pamela, impertinentes y botón
y amapola en el oleaje de sus vuelos
hoy la voluble señorita es amistad
y acaricia finamente el corazón
con su más delgado pétalo de hielo.

Por eso hoy
gentilmente te convido a pasear
por el patio hasta el florido pabellón
de aquel árbol que plantaron los abuelos
hoy el ensueño es como el musgo en el brocal
dibujando los abismos de un amor
melancólico, sutil, pálido cielo.

Viene a mi, avanza,
viene tan despacio
viene en una danza
leve del espacio
cedo mi adoración
y ya vuelo ave
se mece la nave
lenta como el tul
en la brisa suave
niña del azul.

Oh melancolía, novia silenciosa,
intima pareja del ayer
oh melancolía, amante dichosa,
siempre me arrebata tu placer
oh melancolía, señora del tiempo,
beso que retorna como el mar
oh melancolía, rosa del aliento,
dime quien me puede amar.

Hoy viene a mi la damisela soledad
con Pamela y pertinentes y botón
y amapola en el oleaje de sus vuelos
hoy la voluble señorita es amistad
y acaricia finalmente el corazón
con su más delgado pétalo de hielo.
Por eso hoy
oh melancolía, señora del tiempo,
beso que retorna como el mar
oh melancolía, rosa del aliento,
dime quien me puede amar.

Duanel Díaz Infante dijo...

No es que quiera llevarte al terreno de las definiciones, pero es inevitable caer ahí sí se trata de discriminar el arte de lo que no lo es. Comprendo tu noción del arte revolucionario, esto es, que solo tiene valor estético cuando traciende o cuestiona la función retórica, pero lo la comparto del todo; meterme ahora en esto me llevaría un tiempo que no tengo pues tengo que salir, pero me parece evidente que las canciones de Silvo, incluso las más panfletarias, sí tienen una dimensión estética (basta compararlas con otros himnos y marchas revolucionarios para notarlo), y, en mi opinión, es esta fuerza estética lo que lo hace más nocivo. El kitsch totalitario, del cual Silvio es un summun, es justamente una fusión de lo estético y lo político: ya que siempre me recomiendas lecturas, me permito hoy recomendarte la de los ensayos de Broch sobre el kitsch, que son bastante pertinentes para nuestro tema. Y las analogías sí pueden ser falaces o no, cuando en realidad no lo son, como la que proponen; es decir, cuando son más una desigualdad que una ecuación. Decir que Silvio es tan músico como el Che escritor es, evidentemente, una falacia. Esa confundir al cantor con el "actor". Ahora tengo que irme, pero me dejas intrigado con lo del Lichi. ¿qué me serviste?

Infortunato Liborio del Campo dijo...

REQUIEM


Disfruté tanto tanto cada parte
y gocé tanto tanto cada todo
que me duele algo menos cuando partes
porque aquí te me quedas de algún modo.

Ojalá nunca sepas cuanto amaba
descubrirte los trillos de la entrega
y el secreto esplendor con que esperabas
tu reclamo de amor que ya no llega.

Anda, corre donde debas ir
anda, que te espera el porvenir.
Vuela,
que los cisnes están vivos
mi canto está conmigo
no tengo soledad.

Si uno fuera a llorar cuando termina
no alcanzaran las lágrimas a tanto
nuestras horas de amor casi divinas
es mejor despedirlas con un canto.

Anda, corre donde debas ir
anda, que te espera el porvenir.
Vuela,
que los cisnes están vivos
mi canto está conmigo
no tengo soledad.

Duanel Díaz Infante dijo...

Liborio, te debo una respuesta a tus comentarios, espero poder ponerla mañana a más tardar. Por cierto, en esto de Silvio tú y el censor representan dos extremos opuestos: tú le reconoces mucho, él ni siquiera valor estético, yo represento aquí un centro de moderación y lucidez, je, je.

Anónimo dijo...

¿"escafandra"? ¡Qué oído! Sin dudas, Rodríguez padece de las tres fatídicas "fu" que indicaba el viejo Paz: profuso, confuso y difuso.

Anónimo dijo...

¿Un Duanel aristotélico? ¿Y con lucidez a lo Guevara?

Duanel Díaz Infante dijo...

No, aristotélico no, más bien socrático, je, je. No la lucidez de Guevara, que no es equivalente a la Revolución, sino una que permita darse cuenta que Rodríguez, por muy abyecto que sea, sí tiene cierto talento y su obra dimensiones estéticas. Reconocer esto sin caer en la posiciónd e Liborio que en cierto modo lo disculpa porque "dice lo que cree".

Duanel Díaz Infante dijo...

Que es equivalente a la Revolución, quería decir.

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Son sólo algunos ejemplos de "himnos" de Silvio. No quiero aburrirlos, pero son varios cientos.

Lo de lichi parece ser la cita “Entre un funcionario del gobierno que calla lo que opina por..." ¿no?

Por otro lado me parece que la Marcha el pueblo combatiente era de otro Rodríguez.

Todavía si estuvieramos hablando de Kiki Corona fuera comprensible el Censor.

Anónimo dijo...

Ahorremos escritura, comprende por qué escribo lo que escribo, y aceptemos que se trata del "Indio Rodríguez:

Anda, corre donde debas ir
anda, que te espera el porvenir.
Vuela,
que los cisnes están vivos
mi canto está conmigo
no tengo soledad.

¿Los cisnes están vivos? pensaba ya que se los habían comido

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Todavía estaban vivos en esa fecha, la jamazón de cisnes vino un tiempito después jajaja...

Duanel Díaz Infante dijo...

Liborio, no aprietes, que sabes muy bien que al época en Silvio tuvo problemas y la del Tosco son muy distintas. Y ahí llegamos al otro tema: lo de las clasificaciones. No son clasificaciones "culturosas" ni "bonitas" sino la función misma del intelecto, que es discriminar. DEcir, como dices tú, que el quinquenio gris aun no ha terminado es perder de vista una realidad, una que las propias diferencias entre la época de oro de Silvio y la del Tosco manifiestan. Una vez más recuerda: también dentro del mal hay grados. Se trata de comprender, ponderar, esos grados, y no sólo de decir que el mal no ha terminado.

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Cada cual sufre su Quinquenio Gris, yo creo que para el que lo está sufriendo hoy es peor que el de San Ambrosio. Para las artes y la literatura en la isla es peor hoy que hace 30 años, sobre todo si tienes en cuenta que la inmensa mayoría de los artitas están fuera de la isla de alguna manera. Por otro lado la producción artistica es cada día peor. Si en la primera mitad del siglo pasado se produjeron en Cuba innumerables exponentes de la cultura de magnitud universal, entre ellos varios premios Cervantes de Literatura, pero no los únicos por ejemplo Fernando Ortíz, Lezama, Piñera, Lino Novás Calvo, Labrador Ruiz o Moreno Fraginals, Wilfredo Lam en la actualidad, estos exponentes tienen un rango o una importancia en el concierto mundial cada vez menor. Por ejemplo en el campo de la música ¿Cuantas orquestas de primerísima calidad no había en los 50? ¿cuántos ritmos cubanos no irradiaron su influencia por todo el mundo? Hasta la Reina Isabel bailaba en danzón, y el chachacha y el mambo. Dime cuál es la proyección internacional de la música cubana hoy. No hay una continuidad sino un deterioro en cantidad y en calidad. Acuérdate que yo veo esto como un fenomeno más amplio de raices socioeconómicas. La cultura es la expresión del modo de producción y la vida cultural no deja de ser un reflejo de la precariedad de la vida material. La vida cultural la afectan muchos factores, desde el siempre olvidado y deteriorado campo de la enseñanza, hasta la crisis editorial, pasando por la calidad de los programas de la TV, la calidad de la literatura y las artes que consume la población, niños y jóvenes en particular, hasta el plato de comida que uno come o los zapatos que calzas influyen en la conformación de esa cultura. Es el síndrome del mescenas agotado y sin mescenazgo no hay arte. El famoso autofinanciamiento de la cultura es un eufemismo del salvece quien pueda. El resultado de todo esto es la creación de la cultura de la evasión, la del exilio y un residual de vulgaridad que cada día apesta más.

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Y bueno ya que Enrisco la trajo a colación chúpate esta:

ESE HOMBRE (MEMORÁNDUM)
Ese hombre que por hechos o por dichos
es respetado tanto
ese hombre que por dichos o por hechos
es festejado tanto
debiera olvidar que casi iba solo
cuando desnudó aquella emoción
que ahora es de todos
debiera olvidar que casi iba solo
cuando conquistó el cetro que hoy
le ciñen a coro

Ese hombre que por hechos o por dichos
es escuchado tanto
ese hombre que por dichos o por hechos
es contemplado tanto
recuerde por qué, por qué es que le quieren
recuerde que ha partido de sí
en pos de otros seres
recuerde por qué, por qué es que le quieren
recuerde que dar con una razón
alumbra deberes

Ese hombre que por hechos o por dichos
es amado tanto
ese hombre que por dichos o por hechos
es alabado tanto
se cuide de sí, se cuide de él sólo
porque hay un placer perverso en creer
merecerlo todo
se cuide de sí, se cuide de él sólo
porque el mismo don que lo levantó
puede ahogarlo en lodo

Anónimo dijo...

Les falta información y leen mal, desde el presente y pierden el objetivo: se trata de una marchita conspirativa contra Papito. Y no la hubiera hecho si no hubiera tenido el impulso trasero de Alfredito, el de frente de la Santamaría, y el decisivo de Pavón con Raúl atrás, pues Silvio muy guapo nunca ha sido y nunca se hubiera enfrentado a "gargaras con chocolate" solo: lo usaron y se dejo usar para tumbar a Serguera. Desde ese momento Silvio se convirtió en el funcionario modelo de la música cubana.

Duanel Díaz Infante dijo...

Liborio, no enredes las cosas. Que con respecto a los años cincuenta, y a la primera mitad del siglo, ha habido una decadencia en estos años revolucionarios, es evidente. Pero lo que te digo es que la situación actual es muy diferente a la del quinquenio gris, y lo que se publica ahora es de mucho más calidad que lo que se publicaba en los setenta. La situación de las artes y las letras es, desde luego, mucho mejor que hace treinta años, todo dentro del "mal" que representa la falta de libertad, pero así y todo la diferencia es notable. LIbros como Distintos modos de cavar un túnel y Cien botellas en una pared hubieran sido no ya impublicables sino inconcebibles hace treinta años.

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Hace treinta años se publicaban también buenas obras, de pesos pesados, Guillén, Carpentier, Cardoso, Hortensia Pichardo y de otros no tan pesados. Además que había una producción editorial muy superior a la de ahora y si no se publicaba todo también se publicaban muy buenos libros de literatura universal ¿ahora qué?

En cuanto a la calidad de lo actual permiteme sonreirme. jejeje. Consuelo de tontos...Además un buen libro no hacen la literatura de un país... en otras palabras una golondrina no hace verano. En mi opinión el boom de la narrativa de los 90... puro autobombo, bueno para dar aliento (mal aliento) o para autocompasión... comisión de embullo de taller literario.

¿Distintos modos de cavar un túnel y Cien botellas en una pared?Párate en la esquina de Tejas y pregunta a ver si alguien sabe de eso. Me gusta Ena Lucía Portela pero el Premio Jaén... vamos hombre que tampoco es para tanto. Para emparejar la pelea tienes a Zoé Valdés. No estoy demeritando nada ni a nadie, sólo dándole su justo valor...alentador.

Duanel Díaz Infante dijo...

Liborio, párate en los Champs Elisées y pregunta por Voyage au fond de la nuit, a ver cuántos lo han leído. Una vez más confundes las cosas: una cosa es lo que se escribe y publica, otra lo que la gente conoce. No digo que lo actual tenga gran calidad, sino que se publican libros mejores que los que se publicaban entonces; con respecto a aquellos tiempos de apologías, hay ahora, desde hace tres lustros, un deshielo.

Anónimo dijo...

Caen de nuevo en el pozo, pero son simpáticos: la clave no es si han leído a Celine sino cómo es posible que conozcan a Guillén. Comiencen a procesar e intenten hacer una lista de los objetos esencialmente estéticos qué se produjeron durante los primeros treinta años de la revolución. Y no sean tan impulsivos; sean críticos y suelten las valoraciones políticas que les han inculcado, pues lo que piensan de entrada no es muy diferente de "Calibán" o de "Los muertos andan solos".

Duanel Díaz Infante dijo...

Menos mal que te tenemos a ti, Ariel-censor, para que nos ilumines en medio de nuestras tinieblas calibanescas, je, je.

Anónimo dijo...

¿a qué no te has leído al Arcocha y a la Lolo Soldevilla del principio? ¡Bien vale recuperar las ediciones R de Virgilio!

Duanel Díaz Infante dijo...

De Arcocha algo, de Lolo no. La que sí he leído algo era la otra, también comunista, la De la Torriente. Y alguito más de esas ediciones R: ZDA, de Lisandro Otero, el de GCI, Sartre visita a Cuba.

Anónimo dijo...

las ediciones R sirvieron para construirle una bibliografía a todos los del grupo de Lunes: la novela de Arcocha, "Los muertos andan solos" puede ser peor, pero la Lolo, se lleva la gloria. Dicho esto, los dos eran muy buenas personas, y muy simpáticos (no se puede decir lo mismo de Lezama o de Virglio) y Lolo tenía pistolas cuando tuvo que tenerlas. Buena pintora. Vale que los recuperes.

Duanel Díaz Infante dijo...

Bueno, tanto como recuperarlos no. En realidad, el grupo de Lunes estaba formado por promesas frustradas; quiero decir, gente joven que entonces prometían y luego revelaron su mediocridad. No todos, pero la mayoría.

Anónimo dijo...

vale que los recuperes precisamente por lo que dices: la mediocridad de (lunes de) la revolución.

Anónimo dijo...

Y qué te parece esta joya: "Quien se tome el trabajo de leer toda esa literatura biográfica deberá suscribir la premisa de que la figura de Fidel Castro está muy lejos de generar el positivo consenso que la prensa habanera le atribuye". No puedes negar que el gesto tiene más valor que el argumento.

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Por suerte como yo no tenía la urgencia profesional de Duanel, me pasé por el forro casi todo lo que no servía, creo que sólo leí La última mujer y próximo combate de Cofiño y Luis Rogelio Nogueras que me sigue gustando. Bueno los clásicos por supuesto, Carpentier sobre todo.

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Frustante esto cuando pierdes un texto. Tenía un comentario mayor sobre las condiciones de la literatura hace 30 años y ahora pero se fue a bolina como la Revolución...

Oye, by de way, ¿vieron lo del Abicú que bueno está? lo de Carpentier. Lo malo que yo encuentro es que se erija en juez...por lo demás está bien aunque habla poco de Cain.

Pero no quería dejar pasar por alto la fecha del cumple del Comandante "entrañable transparecia" para comentar algo acerca de sus dotes como escritor.

Resulta cuando menos paradógico que el "entrañable" escriba el manual de la Guerra de Guerrillas, tema en el que se supone un gurú y que luego lo maten cuando pretendía llevar la teoría a la práctica y sin darle tiempo a hacerle las correcciones pertinentes a su obra cumbre.

Duanel Díaz Infante dijo...

Pues recupéralo Liborio, que si logras demostrar que lo que se publicaba, como promedio, hace treinta años era mejor que lo de ahora te voy a proponer para el premio Nobel de prestidigitación. Sí, leí lo de Pomar, me parece bien aunque lo de la coherencia ética de Cabrera Infante no es tan así: no llegaba a la mitomanía de Carpentier, pero sí "reescribió" su biografía en Cuba presentándose como disidente desde mucho antes de hacer público su desafección al sistema. Y creo que no está, por ningún lado que se lo mire, al nivel literario de Carpentier.

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Bueno por ejemplo se publicaba a Gogol y a Balzac, lo cual no es nada despreciable. Pero también a Julian Semionov y a Agatha Christie que por lo menos son útiles. Se publicaba a Carpentier a Guillén, a Martí. La crisis actual es inédita e irrecuparable.

En diciembre fue a la Moderna Poesía. No te hablo de Matanzas porque me da vergüenza. En cualquier librería de barrio de Marbella hay más títulos que en La Moderna Poesía y eso que los libros están requetecaros y en CUC. Para no llevarte recio y comparar con cualquier librería de Cape Town, incluso las de viejo que es un mercado que no veo en España pero que en Sudáfrica es muy bueno. Yo tengo más libros en mi estante en Matanzas que los que hay en cualquiera de las tres librerías de la calle Medio. La librería El Pensamiento (libros usados) lo que da es miedo. Te imaginas la cultura que alcanzarán las futuras generaciones.

En mi época de estudiante secundario y del preuniversitario, era habitual encontrarte multitud de lectores entre los estudiante. Mi generación de la Vocacional era de lectores, aunque más lectoras que lectores. La biblioteca siempre estaba llena. Me acuerdo que "el guayabo" tenía en el closet la colección Dragón completa, que es como si a ti te gustara mucho el dulce de guayaba y tuvieras el escaparate lleno de barras de dulce de guayaba, En el Pre yo me escapaba del campo y me refugiaba en la Biblioteca pues la bibliotecaria era tía de un compinche y no nos echaba para alante, con mucho sentido común además, porque tú crees que la élite del estudiantado matancero en lugar de estar formándose en las bibliotecas estuvieran recogiendo café caturra en Mocha, cuando todos iban a ser Ingenieros, Médicos, licenciados, Arquitectos. Por contraste las generaciones actuales no leen ni el periódico.

También te decía que el libro por si sólo no tiene impacto en el público, ni en la esquina de Tejas ni en los Champs Elysées, el libro lleva una comisión de embullo para decirlo en términos beisboleros o emulativos. Necesita reseñas en la prensa, que se hable de él en la televisión, una labor divulgativa, etc. Entonces en la actualidad sin un libro logra salir de la imprenta su influencia queda para los entendidos, además porque se perdió una continuidad o una coherencia cultural o porque se perdió el público lector. En cuanto a la literatura cubana, desde que se murieron los clásicos, no hay nada relevante que leer. Parece que es en la ensayística donde hay un mayor desarrollo, pero bien puede ir la ensayística cuando el resto de los géneros va mal, en otras palabras, el ensayista no puede ser brillante cuando el objeto de estudio es mediocre. Bueno te puedes pasar toda la vida escribiendo sobre Lezama y Carpentier.

En cuanto a CAIN yo no sé que decirte, a mi no me gusta juzgar a los artistas más allá de las obras que hacen. Carpentier fue un gran escritor. Lo que yo no estoy muy seguro es si era un escritor cubano o si escribió literatura cubana (novelística) sin embargo en la obra de CAIN está Cuba, la forma de ser nuestra, la forma que hablamos,etc. Si se reescribió la autobiografía no sé. Para mi el malo es uno solo y no es ni Silvio Rodríguez ni Cabrera Infante.

pepe dijo...

ay, este liborio me tiene harto. No se callará este tio?
Joder, que manera de decir sandeces!!!

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Es propio de Liborio, gran cultivador y consumidor de sandías, el decir sandeces, así que ni te molestes Pepe

C. Kliver dijo...

La línea política agresiva de Washington contra Cuba se complementa en la Unión Europea mediante una estrategia más discreta. Los objetivos son los mismos

Los Contras conciliadores


Harald Neuber
Rebelión

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=52582

Una situación absurda: poco antes de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea tuvo lugar una conferencia internacional a mediados de junio en las cercanías de Berlín, cuyo objetivo era “impulsar el desarrollo de Cuba para más libertad política y mayor democracia”, La Habana solamente recibió elogios al principio. El gobierno socialista habría logrado integrar políticamente y socialmente a todos los niveles de la población, se dijo en la reunión que había organizado la “Academia Evangélica” en la capital alemana. Se dijo además que los jóvenes estarían incluidos en las distintas organizaciones de masa cubanas y que había que reconocer el crecimiento de la economía. Sin embargo, el hecho más importante era que “la situación política se mantendría estable después de Fidel Castro”.


Por supuesto, los que se reunieron en Schwanenwerder, Berlín, bajo el lema “¿Cuba Libre?”, no eran amigos del socialismo cubano. Aunque casi la totalidad de los participantes al congreso rechazaron la política agresiva de Washington, para los protestantes también se trataba de “Reformas” políticas. La población cubana, según los participantes que se encontraban en la lejana Alemania, “anhela (...) más libertades y la mejoría de su situación económica”.


Proceso de Helsinki para Cuba



Por supuesto, los Estados Unidos de América tampoco salieron airosos. Los religiosos, investigadores y periodistas estuvieron de acuerdo en que la política exterior de Washington es “culpable de la situación política en Cuba”. También se rechazaron los intentos más recientes de los anticomunistas europeos y de sus socios estadounidenses de estereotipar un cambio de régimen en Cuba como en Europa Oriental después de 1989/90. Las situaciones serían muy diferentes, expresó Hinnerk Berlekamp, periodista del periódico Berliner Zeitung. Además, el mismo Banco Mundial ha comprendido entretanto que los procesos de transformación en los países ex-socialistas de Europa son calificados de negativos en su mayoría. Entonces, estos procesos solamente sirven de ejemplo a aquellos que se dejaron o se dejan llevar por razones ideológicas.


La conferencia de la “Academia Evangélica” fue el punto culminante de una serie de reuniones sobre Cuba que se organizaron en Alemania mientras que Berlín ocupó la presidencia del Consejo Europeo. Algunas semanas antes, la fundación democratacristiana Konrad-Adenauer había invitado a participar en diálogos sobre Cuba. El año anterior, la así llamada Sociedad Internacional para los Derechos Humanos (IGFM, por sus siglas en alemán), una organización conservadora de derecha, se reunió con enemigos de Castro de Europa y de los Estados Unidos de América. Sin embargo, contrario a los enemigos de derecha de Cuba, los cuales mantienen estrechos contactos con los postfranquistas del Partido del Pueblo de España y con contrarrevolucionarios en los Estados Unidos de América, los participantes del último congreso buscaban un camino independiente. Su posición sobre la Cuba socialista es más realista, la estrategia del cambio de sistema más pérfida.


Entonces no fue un milagro que en la convención política de los evangélicos se hablara del concepto de “cambio mediante el acercamiento”, el cual fue desarrollado por el ex-canciller federal Willy Brandt contra la RDA. Durante el congreso que se efectúo en las cercanías de Berlín se dijo que, en colaboración con la Iglesia cubana, se buscaría el “diálogo” y se “fortalecería la sociedad civil”. Bernd Wulffen, el ex-embajador de Alemania en la Habana fue quién tradujo políticamente los imprecisos conceptos expresados durante la conferencia que duró tres días. El ex-diplomático, quién se sigue ocupando de Cuba aún después de su retiro, dijo que Occidente debería lograr un proceso Helsinki para Cuba. También dijo que se podría imaginar en Alemania una comisión de elder statesmen (viejos estadistas de mucha experiencia), la cual podría dirigir un mecanismo como éste. También la Iglesia podría asumir un “papel como mediadora”.


Una base permanente en Cuba



Con la comparación de Wulffen quedó claro el objetivo de esta, por el momento, última conferencia sobre Cuba en Alemania, puesto que con el proceso Helsinki, el Occidente había logrado por primera vez a mediados de los años sesenta una palanca para destruir el bloque socialista desde adentro. O como publicó un periódico burgués de Alemania: el proceso Helsinki posibilitó »aquellas grietas muy finas en el sistema (...), las cuales condujeron más tarde a la apertura del dique de la libertad«. Al comienzo este objetivo se logró mediante un acercamiento. El principio de no intervención en los asuntos internos quedó plasmado por primera vez en el acta final de la conferencia del 1ro de agosto de 1975. Como compensación, los gobiernos socialistas se comprometieron a hacer concesiones en los asuntos de derechos humanos. Con la apertura negociada se habían sentado las bases para el trabajo de numerosos grupos antigubernamentales, los cuales, por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, establecieron una base permanente para el Occidente en el interior del bloque socialista. El movimiento por los derechos civiles en la RDA es un ejemplo, el grupo “Carta 77” en la Checoslovaquia es otro.


No es casualidad que también los ministros de relaciones exteriores de la Unión Europea le hayan propuesto un diálogo a Cuba poco antes de la Cumbre de la Unión Europea, y que declararan al mismo tiempo: “La Unión Europea mantendrá el diálogo con la sociedad civil cubana y seguirá concediendo apoyo práctico a todas las partes de la sociedad para el camino hacia un cambio pacífico en Cuba”. El gobierno alemán, compuesto por una coalición de socialdemócratas y democratacristianos, ya había hecho publicidad en las semanas anteriores para un “diálogo constructivo (...) con las autoridades cubanas y todas las fuerzas sociales importantes de Cuba en documentos parlamentarios”. Según este gobierno, esta también sería la posición de los demás Estados miembros de la Unión Europea.


Respuesta a la presión estadounidense



Sin embargo, aún cuando la oposición al socialismo cubano es un consenso básico en la política de la Unión Europea, la posición no es homogénea. Si exceptuamos el camino atípico de España, Europa está profundamente dividida en el tema Cuba. Durante un congreso anterior sobre Cuba en Berlín, el anticomunista y ministro del exterior checo en funciones, Karel Schwarzenberg, había descrito acertadamente ambos grupos. España, Italia, Portugal y Francia abogarían por la política de »transición moderada« en Cuba, la cual critica Schwarzenberg. Por otra parte se encontrarían los aliados de los Estados Unidos de América: Gran Bretaña, los Países Bajos, Suecia y Europa Oriental.


En la práctica, sobre todo la derecha conservadora de Europa Oriental se ha dejado llevar por la política estadounidense en años pasados.

El “Comité Internacional para la Democracia en Cuba” con sede en Praga, es solamente la parte visible de una red financiada y dirigida desde los Estados Unidos de América. A pesar de que en la antigua Europa Occidental se comparten los objetivos de la política para Cuba de esta alianza, se observa con cuidado esta influencia, ya que los nuevos aliados de los Estados Unidos al este del río Oder son a la vez los caballos troyanos en el corazón de la Unión Europea. La división se hizo evidente por primera vez durante la disputa entre algunos países europeos y Washington por la agresión a Irak a inicios de 2003. La influencia estadounidense también se manifiesta en la política para los Balcanes y en el debate sobre la fabricación de un escudo antimisil estadounidense en Europa.


Con una nueva política hacia Cuba, las fuerzas líderes de la »vieja Europa«, quieren volver a tomar la iniciativa. También en Gran Bretaña se está criticando el servilismo del gobierno. Ya en febrero, el ex-ministro del exterior de Londres, Brian Wilson, había salido al paso en el periódico liberal The Guardian a la opinión errónea de que Cuba estaba a las puertas de un cambio político. El socialdemócrata, el cual también había abogado por “sanciones más inteligentes” contra Irak en el 2001, escribió que el gobierno de Inglaterra debía restablecer las »relaciones respetuosas« y ratificar que, “un cambio de régimen no se puede forzar con intervenciones desde afuera”.


Así como los participantes de la conferencia más reciente en Berlín, también Wilson podría celebrar un cambio de gobierno en los Estados Unidos de América. Los Contras conciliadores de Europa esperan encontrar en los demócratas un socio para su nueva política hacia Cuba. La nueva oferta de diálogo al gobierno cubano debe mantener abierta esta opción. “La Unión Europea le tiende la mano a Cuba“, se pudo leer en varios diarios europeos al referirse al documento de los ministros de relaciones exteriores. La pregunta es: ¿Qué tiene escondido Bruselas en la otra mano?


Colaboración: Markus Klawitter (Berlín), Sander Zequeira (Bogotá)

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